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Domingo Moreno Jimenes

Aportes del Postumismo a la poesía dominicana  

El Postumismo, al igual que el Vedrinismo, fue nuestra entrada a las vanguardias, nuestra respuesta a las discusiones sobre la poesía en un momento de crisis de la modernidad política. Moreno Jimenes fue su gran divulgador. Vale más su poesía que las teorías del manifiesto que ella desborda. Abrevó de las teorías literarias que lo precedieron, trajo a la ciudad letrada una permanente discusión sobre la poesía, la imagen del poeta, el lenguaje literario, el tema de lo dominicano y lo universal, como postularon sus contrincantes de la Poesía Sorprendida (LPS, no. XIV, 1945).

Las distintas imágenes de Julia de Burgos o el cadáver exquisito

Miguel Ángel Fornerín   La llegada de los restos de Julia de Burgos en septiembre de 1953 a la isla de Puerto Rico causó un gran pesar en los puertorriqueños. Su padre Francisco Burgos-Hans publicó una esquela mortuoria en nombre de la familia y su cadáver fue recibido por el Ateneo de Puerto Rico, donde Leer másLas distintas imágenes de Julia de Burgos o el cadáver exquisito[…]

Julia de Burgos 2

Julia de Burgos y el cadáver exquisito

¿Cómo la obra de Julia de Burgos se convierte en un cadáver exquisito? ¿De qué manera la política de la lectura y la lectura política socaban la multiplicidad de sentido de una obra literaria? ¿Cómo la creación de un icono de la cultura puertorriqueña puede devenir en un cadáver exquisito para partidos y grupos que manejan la política del signo? Este artículo y los próximos tratan de despejar estos cuestionamientos.

 Las mujeres en segundo grado en la obra de René Rodríguez Soriano

René Rodríguez Soriano construyó un mundo poético que se desplazó a su mundo narrativo en el que las mujeres fueron sacadas de la realidad y colocadas en las redes de la literalidad como mujeres en segundo grado. La transtextualidad y muchas concomitancias de tiempos, diversidad de lugares y nombres remiten a la formación del mundo que el autor configuró en su poesía.

Tony Raful

Los asesinos escriben, las memorias de Johnny Abbes por Tony Raful 

Miguel Ángel Fornerín   En la historia de la literatura dominicana existe un capítulo poco explorado. Es el corpus de obras escritas por asesinos o personajes acusados vox populi de realizar homicidios políticos.  Este subgénero de la memoria y de la literatura testimonial ha venido a aparecer con mayor insistencia luego de la caída de Leer másLos asesinos escriben, las memorias de Johnny Abbes por Tony Raful […]

De la prefiguración de la novela al mundo fabulado

En la preconfiguración de la novela es importante que el novelista tenga una preocupación por mostrar un mundo. Que tenga la intención creativa de producir un texto dentro de las ideas noéticas (Husserl, Ideas I, 2013), en la que el pensamiento configura las acciones humanas como si estas fueran o semejan el mundo de la vida; o, por el contrario, presente relatos en que las reglas que gobiernan el mundo de la vida se desbordan hacia una mimesis distinta que configuran el tercer tipo de mundo de Albadalejo.

Cómo (no) se escribe una novela, la escritura y la lengua

La primera prueba que debemos hacer a las novelas que aparecen en nuestro país, que vienen a llenar los anaqueles de la biblioteca nacional, es si ellas pasan el rigor del lenguaje. No solo de la Gramática, como decía Pedro Henríquez Ureña, sino la del lenguaje literario.

Rafael Diaz Niese

La novela y el existencialismo en Santo Domingo

En síntesis, el existencialismo como filosofía que se encuentra en el camino de reevaluar la metafísica, lo trascendente, la razón, el humanismo y el carácter finito del hombre, así como las visiones sobre sujeto, razón, humanidad y libertad, influyó más de lo que se puede pensar a simple vista en la literatura dominicana.
Un estudio de esta vanguardia en la literatura dominicana no debe pasar por alto su imbricación en los discursos poéticos, en un momento en que se debatía, entre los sorprendidos y la generación del 48, la existencia de una poesía con el hombre universal y la poética sobre el hombre dominicano. También hay que revisar, como anoté en el artículo anterior, la presencia del existencialismo en el teatro dominicano de la década del sesenta.